CEVIK PRO

COMPRESOR MONOBLOCK CEVIK PRO 24 LITROS 2,5HP 205 LITROS/MINUTO CA-PRO24XT

Imagen de COMPRESOR MONOBLOCK CEVIK PRO 24 LITROS 2,5HP 205 LITROS/MINUTO  CA-PRO24XT

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Precio: 156.09€

Precio sin IVA: 129€

Referencia: 59_220
EAN: 8430019018345

COMPRESOR 24L 2,5HP CEVIK PRO CA-PRO24XT Compresor de aire para la industria y el mantenimiento Elegir un compresor de aire equivocado cuesta más de lo que parece. Un equipo infradimensionado no alimenta las herramientas correctamente y el motor arranca sin parar; uno sobredimensionado consume más energía y ocupa espacio que no se justifica. El error más frecuente no está en la marca ni en el precio: está en fijarse en los HP o en los litros del depósito antes de mirar el caudal real y la presión de trabajo. En Grupo Cobsa ayudamos a pymes, talleres y empresas de construcción a evitar ese error. Este artículo explica cómo dimensionar correctamente el equipo, analiza el CEVIK CA-PRO24XT como caso práctico y da orientación concreta para distintos usos profesionales. Sin teoría innecesaria: solo lo que necesitas saber para comprar bien. Qué es un compresor de aire y en qué se diferencian los tipos El principio es sencillo: el compresor aspira aire del entorno, lo comprime y lo almacena en un depósito o lo entrega directamente a la herramienta. Lo que cambia entre modelos es el mecanismo de compresión y el ciclo de trabajo. Esa diferencia determina para qué sirve realmente cada equipo. Los compresores de pistón funcionan de forma intermitente: comprimen, paran, vuelven a arrancar. Son la elección habitual para talleres, mantenimiento y construcción ligera. Los compresores de tornillo, en cambio, utilizan dos rotores helicoidales y pueden funcionar de forma continua durante horas. Son más silenciosos, más eficientes en usos prolongados y bastante más caros. El formato, portátil o estacionario, es independiente del mecanismo. En el mercado profesional, el comprador se encuentra con tres segmentos principales. El compresor de aire portátil sin depósito sirve para inflar y soplar en campo. El monoblock con depósito, como el CEVIK CA-PRO24XT, cubre la mayor parte de las necesidades de taller, construcción ligera y mantenimiento industrial. El de tornillo es la elección cuando se trabaja de forma continua varias horas al día o se alimentan varias herramientas a la vez. Un apunte importante: los compresores de aire acondicionado son equipos de refrigeración, completamente distintos a los industriales; comprimen refrigerante en un circuito cerrado y no tienen ninguna utilidad para alimentar herramientas neumáticas. Cómo dimensionar el compresor de aire: caudal, presión y depósito El caudal en l/min es el dato que más se ignora El caudal útil a la presión de trabajo es el criterio más importante para dimensionar un compresor de aire, por encima de los HP o los litros del depósito. Los datos de catálogo muestran normalmente el caudal de aspiración, que es un valor teórico. El caudal efectivo real, el que llega a la herramienta a la presión de trabajo, siempre es inferior al nominal; la diferencia puede oscilar según el diseño, el método de medida y las condiciones de uso, por lo que conviene consultar la ficha técnica del fabricante y pedir siempre el dato de caudal efectivo, no el de aspiración. Las referencias orientativas ayudan a dimensionar sin errores: una llave de impacto de 1/2 pulgada consume entre 140 y 200 l/min; una clavadora o grapadora, entre 60 y 100 l/min; una pistola de soplado, entre 115 y 140 l/min; un aerógrafo, entre 20 y 60 l/min. Estos rangos varían según fabricante y modelo, por lo que siempre conviene consultar las especificaciones de cada herramienta. El compresor debe entregar ese caudal de forma sostenida, no solo en el pico inicial. Si la herramienta consume 200 l/min, no elijas un equipo con 200 l/min de aspiración: busca uno que entregue eso como caudal efectivo, con un margen de seguridad de al menos un 20-30 %. Dos búsquedas frecuentes merecen un apunte específico. Los infladores eléctricos para coche y los compresores de 12 V con batería están pensados exclusivamente para inflar neumáticos de vehículo ligero en campo; su caudal es muy reducido y no son aptos para alimentar herramientas neumáticas. Para cualquier uso profesional, el punto de partida es siempre un compresor de aire con depósito y motor de red. Presión de trabajo: bar y PSI aplicados a cada herramienta Las herramientas neumáticas más habituales, llaves de impacto, clavadoras y pistolas de soplado, trabajan entre 6 y 8 bar. La pintura con pistola requiere entre 2 y 4 bar; el inflado de neumáticos de vehículos industriales puede exigir hasta 10 bar. La equivalencia es sencilla: 1 bar equivale a 14,5 PSI. La presión máxima del compresor debe superar siempre la presión de trabajo de la herramienta. Si la presión máxima del equipo no supera la presión que demanda la herramienta, el presostato cortará el motor antes de que el depósito alcance la presión necesaria y la herramienta quedará sin alimentación suficiente. El depósito: cuántos litros necesita tu ciclo de trabajo El depósito no produce aire: solo lo almacena. Su utilidad real es reducir los arranques del motor y absorber los picos de demanda. Para trabajos intermitentes como inflar, soplar o clavar, un depósito de 24 a 50 litros es suficiente. Para pintura, lijado o herramientas de uso continuo, conviene un depósito de 100 litros o más. El criterio práctico es este: el compresor debe ser capaz de reponer el aire consumido antes de que el depósito se vacíe por completo en condiciones normales de trabajo. El CEVIK CA-PRO24XT analizado: ficha técnica y usos reales Qué significa cada dato de la ficha técnica El CA-PRO24XT es un compresor de aire monoblock de transmisión directa con depósito de 24 litros, motor de 2,5 HP a 230 V y presión máxima de 8 bar. El caudal de aspiración que aparece en catálogo es de 205 l/min, pero el caudal efectivo de trabajo a 8 bar se sitúa en 175 l/min. Es ese segundo dato el que debes usar para dimensionar las herramientas, no el primero. El nivel sonoro es de 73 dB y el peso total de 25,5 kg, lo que lo hace transportable sin complicaciones. El formato monoblock significa que el motor y el cabezal compresor van acoplados directamente, sin correas intermedias. Eso reduce el número de piezas de desgaste y simplifica el mantenimiento. En usos de taller con ciclos intermitentes, esta configuración es práctica y compacta. Para trabajos muy sostenidos durante muchas horas seguidas, los modelos con transmisión por correa pueden ofrecer ventajas en términos de disipación de calor y ajuste de régimen, por lo que conviene valorar el ciclo de trabajo real antes de decidir. Para qué trabajos resulta adecuado el compresor de aire CA-PRO24XT y para cuáles no El CA-PRO24XT es adecuado para herramientas neumáticas de consumo medio: llaves de impacto compactas, clavadoras, grapadoras y pistolas de soplado. También cubre el inflado de neumáticos de vehículos ligeros, el mantenimiento industrial ligero y los talleres pequeños con trabajo intermitente. Con 175 l/min efectivos, puede alimentar una llave de impacto de 1/2 pulgada en ráfagas cortas sin problemas. Para ciclos más largos o demandas superiores, el depósito de 24 litros necesita tiempo de recuperación entre usos. No es la elección correcta para alimentar varias herramientas de alto consumo simultáneamente, para uso continuo de más de cuatro horas seguidas ni para pintura profesional donde se necesita una presión muy estable durante tiempos prolongados. En esos casos, Grupo Cobsa cuenta con modelos de mayor capacidad y puede orientar al comprador según su caso específico con asesoramiento técnico sin coste adicional. Aplicaciones reales en industria, construcción y talleres En un taller de automoción, el CA-PRO24XT cubre las tareas más habituales: desmontaje y montaje de ruedas con llave de impacto, inflado de neumáticos, limpieza de filtros con pistola de soplado y trabajos de clavado ocasionales. Una llave de impacto de 1/2 pulgada consume entre 140 y 200 l/min; el compresor puede alimentarla en ciclos intermitentes sin que el motor arranque constantemente. Si el taller tiene varios operarios trabajando a la vez con herramientas de consumo elevado, conviene dar el salto a un equipo con depósito de 50-100 litros o un caudal efectivo superior. En obra, los usos más frecuentes son clavadoras para encofrado o carpintería, pistolas de soplado para limpieza y herramientas de impacto para montaje de estructuras. Aquí la movilidad importa tanto como el caudal. Un monoblock de 24 litros como el CA-PRO24XT cubre una obra pequeña o mediana con trabajos intermitentes. Cuando la obra es de mayor envergadura o hay varios equipos trabajando en paralelo, lo adecuado es un compresor de tornillo con depósito auxiliar. Grupo Cobsa puede aportar soluciones adaptadas a distintos tamaños de empresa y a diferentes volúmenes de pedido. Mantenimiento, seguridad y coste energético Mantenimiento del compresor de aire: rutina que prolonga la vida del equipo El mayor enemigo de un compresor de pistón es el agua condensada en el depósito. Provoca corrosión interna y reduce la vida útil del recipiente a presión, la pieza más costosa de reparar o sustituir. La purga del depósito debe hacerse regularmente, con el equipo parado y sin presión, con una frecuencia que depende del nivel de uso y de la humedad ambiental; en condiciones de trabajo diario intensivo, se recomienda hacerlo cada jornada. El resto del mantenimiento es sencillo: • Con frecuencia regular:purgar el depósito para eliminar condensación; la periodicidad exacta la fija el fabricante en el manual según el ciclo de uso. • Mensualmente:limpiar el filtro de aspiración e inspeccionar mangueras y conexiones. • Según fabricante:cambio de aceite según el intervalo indicado en el manual, con revisión del nivel en cada uso. • Anualmente:revisión general de válvulas, presostato y manómetro. Seguridad con recipientes a presión: lo que no se puede ignorar En España, los equipos a presión están regulados por el Real Decreto 809/2021, que aprueba el Reglamento de Equipos a Presión y establece inspecciones periódicas para depósitos según su categoría. Como referencia general, el Anexo III del reglamento contempla inspecciones de nivel A cada año, nivel B cada tres años y nivel C cada seis; las periodicidades exactas dependen de la categoría del equipo, por lo que conviene consultar el texto normativo o a un organismo de control autorizado. No se trata de trámites menores: un depósito con corrosión interna profunda trabaja a presión y puede fallar de forma brusca. Las obligaciones básicas son claras: verificar periódicamente el manómetro y la válvula de seguridad, instalar el equipo en un espacio ventilado y alejado de fuentes de calor, y seguir siempre las indicaciones del fabricante. Un compresor comprado con garantía y en buen estado es un equipo seguro; el riesgo aparece cuando se ignoran estas comprobaciones. Cómo calcular el coste energético real del compresor El cálculo es directo: potencia del motor en kW multiplicada por las horas de uso diario y el precio del kWh. Un motor de 2,5 HP equivale a aproximadamente 1,86 kW de potencia mecánica nominal. Con cuatro horas de trabajo diario y un precio medio orientativo de 0,22 €/kWh, el consumo teórico ronda los 7,46 kWh al día, lo que supone aproximadamente 1,65 € diarios o en torno a 50 € al mes. Ten en cuenta que el consumo eléctrico real puede ser algo superior al nominal; una estimación conservadora sitúa el coste entre 55 y 65 € mensuales en ese escenario de uso. Un compresor de aire bien dimensionado trabaja menos ciclos por hora y consume menos energía en total que uno infradimensionado que arranca continuamente. El ahorro en electricidad a lo largo del año puede compensar la diferencia de precio entre un equipo correcto y uno que no llega. Comprar nuevo o de segunda mano: cómo elegir con cabeza La corrosión interna de un depósito no se ve desde fuera. Ese es el riesgo principal de un compresor de segunda mano: el depósito puede parecer en buen estado y presentar una degradación grave que solo se detecta abriendo la purga inferior y observando el color y la cantidad del agua que sale. Además del depósito, el historial de mantenimiento es desconocido, las piezas pueden estar fuera de catálogo y la garantía no existe. Si aun así decides valorar un equipo usado, estas son las comprobaciones que no puedes saltarte: • Arrancar el equipo completamente en frío, nunca recibirlo ya caliente. • Medir el tiempo de llenado del depósito y comprobar que el presostato corta a la presión correcta. • Aplicar agua jabonosa en racores, válvulas y mangueras para detectar fugas. • Revisar el color y el estado del aceite; las partículas metálicas indican desgaste del cabezal. • Abrir la purga inferior: si sale agua oxidada o en cantidad abundante, el mantenimiento ha sido deficiente. Si el vendedor no permite una prueba en condiciones reales, es una señal clara de que hay algo que ocultar. Para uso profesional regular, la diferencia entre un equipo nuevo con garantía y uno de segunda mano sin historial se amortiza en pocos meses si se evita una sola reparación mayor. Grupo Cobsa ofrece compresores de aire del catálogo CEVIK y otras marcas líderes con garantía de fabricante y asesoramiento técnico. Para pedidos o presupuestos adaptados al volumen de compra, el equipo técnico puede orientarte sin compromiso. La decisión correcta empieza por el caudal, no por los litros El criterio que más importa al elegir un compresor de aire es el caudal efectivo a la presión de trabajo; el formato y la garantía completan la decisión. El depósito almacena aire, pero no lo produce. Los HP indican potencia del motor, pero no garantizan el caudal en la salida. El dato que realmente decide si el equipo funciona o no es el caudal efectivo a la presión de trabajo. El CEVIK CA-PRO24XT es una opción sólida para taller y mantenimiento industrial en el rango de uso intermitente: 175 l/min efectivos a 8 bar, formato monoblock, depósito de 24 litros y garantía de fabricante. No es el equipo para todo, pero cubre de forma eficiente la mayoría de los trabajos en un taller pequeño o una pyme de mantenimiento. Si tu caso requiere mayor caudal o uso continuo, Grupo Cobsa puede ayudarte a afinar la elección con asesoramiento técnico y un catálogo con soluciones para distintos niveles de exigencia. Elegir el compresor de aire adecuado desde el principio es la decisión que más ahorra a largo plazo. Preguntas frecuentes sobre compresores de aire ¿Qué compresor de aire necesito para una llave de impacto? Una llave de impacto de 1/2 pulgada consume entre 140 y 200 l/min a 6-8 bar. Necesitas un compresor de aire cuyo caudal efectivo, no el de aspiración, supere ese valor con un margen del 20-30 %. El CEVIK CA-PRO24XT, con 175 l/min efectivos, puede alimentarla en ciclos intermitentes; para uso más intensivo o continuo, conviene un equipo de mayor capacidad. ¿Cuál es la diferencia entre caudal de aspiración y caudal efectivo? El caudal de aspiración es el valor teórico que aparece en muchos catálogos. El caudal efectivo es el aire real que el compresor entrega a la herramienta a la presión de trabajo. Este segundo dato es siempre inferior al primero y es el único que debes usar para dimensionar el equipo. ¿Sirve un inflador eléctrico para coche o un compresor de 12 V para herramientas neumáticas? No. Los infladores eléctricos para coche y los compresores de 12 V con batería están diseñados exclusivamente para inflar neumáticos de vehículo ligero. Su caudal es muy reducido y su presión insuficiente para alimentar llaves de impacto, clavadoras u otras herramientas neumáticas profesionales. ¿Con qué frecuencia debo hacer el mantenimiento del compresor de aire? La purga del depósito debe hacerse regularmente según el nivel de uso y las indicaciones del fabricante; en jornadas de trabajo intensivo, conviene hacerla al final de cada jornada. El filtro de aspiración se limpia mensualmente. El aceite se cambia según el intervalo del manual. La revisión general de válvulas y presostato, una vez al año.


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